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noviembre 06, 2008

Los amigos

Entre las cosas que me he encontrado estudiando literatura, se encuentra este pequeño párrafo que me pareció muy hermoso:

Débense buscar los amigos como se buscan los buenos libros. Que no está la felicidad en que sean muchos ni muy curiosos; antes en que sean pocos, buenos y bien conocidos... No que sólo entretengan, sino que juntamente aprovechen al alma y cuerpo.

El Guzmán de Alfarache
Mateo Alemán

¡Cómo quisiera poder ser eso para mis amigos! A veces no sé qué hacer para demostrarles lo importantes que son para mí, que son pocos, que son buenos y bien conocidos. No sé cómo hacerlo, cuando quiero hacerlo. Y hoy quiero hacerlo.

octubre 22, 2008

La Cocina y la Filosfía



Aunque dije que a las cuestiones culinarias las dejaría de lado, eso es algo con lo que no puedo. No puedo ir en contra de mi deseo profundo de probar cosas nuevas, de envolverme en los aromas de la cocina y en soñar con las sazones, los colores y las consistencias de los platos. No puedo contra eso. Creo que es ir un poco, en contra de mí misma.

Y, teniendo como antecedente esa lucha que mantengo, ayer al estar leyendo unas cartas de Sor Juana Inés de la Cruz, no pude mas que emocionarme y sentir cómo palpitaba mi corazón más fuerte al leer el siguiente fragmento:

Pues, ¿qué os pudiera contar de los secretos naturales que he descubierto estando guisando? Veo que un huevo se une y fríe en la manteca o aceite y, por contrario, se despedaza en el almíbar; ver que para que el azúcar se conserve fluida basta echarle una muy mínima parte de agua en que haya estado membrillo u otra fruta agria; ver que la yema y clara de un mismo huevo son tan contrarias, que en los unos, que sirven para el azúcar, sirve cada una de por sí y juntos no. Por no cansaros con tales frialdades, que sólo profiero por daros entera noticia de mi natural y creo que os causará risa; pero, ¿qué podemos saber las mujeres sino filosofías de cocina? Bien dijo Lupercio Leonardo, que bien se puede filosofar y aderezar la cena.

Y yo puedo decir viendo estas cosillas:
"Si Aristóteles hubiera guisado, mucho más hubiera escrito"

Respuesta a Sor Filotea
Juana Inés de la Cruz

Indudablemente, estoy de acuerdo. Mientras uno se enreda en la cocina, la mente vuela de manera diferente. No es estar pensando únicamente en proporciones, combinaciones y sabores; es planear de manera detallada, punto menos que maquiavélica, la manera de lograr que nuestras intenciones traspasen a la boca de quienes desgustarán, para generar determinada reacción. Como dije antes, la cocina me descubre, me conoce, me adivina, me transforma. Es inegable, que lo que consigue es activar en mí cierto grado de ingenio y de malicia. Y si digo de malicia, es porque uno se anticipa, interpreta de manera punto menos que siniestra, las reacciones de los comensales.

Coincido con la opinión de la querida Sor Juana, "Si Aristóteles hubiera guisado, mucho más hubiera escrito". Yo quizá necesito leer mucho, para cocinar con mayor encanto.

octubre 09, 2008

El perfume


Esta mañana tuve ganas de ser una mujer con mucho futuro. Y sí señores, el futuro, dice Coco Chanel, viene en preciosos frasquitos de colores.

"Una mujer que no usa perfume no tiene futuro"
Coco Chanel

Si alguien desea anotarme en su lista de regalos de Navidad, recuerde que el futuro se me está agotando día con día.

septiembre 09, 2008

¿Por qué el deseo de viajar?


A quienes me preguntan la razón de mis viajes les contesto que sé bien de qué huyo pero ignoro lo que busco.

Michel Eyquem de Montaigne

Hace algunas semanas decidí salir de viaje y tomar unas vacaciones en la playa. Lo cierto es que tanto como vacaciones no son. Es únicamente un fin de semana fuera. Eso es todo.

Y cuando empecé a planearlo y a ver cada paso de la materialización del viaje, tenía muy en claro qué era lo que estaba buscando y de qué estaba huyendo.

Pero conforme han ido pasando los días, me he dado cuenta de que lo que busco, estoy segura, no lo voy a encontrar allá. Entonces, ¿cuál es el caso? ¿Huir, nada más, de las presiones cotidianas? ¿Por qué ir a buscar algo que ya no quiero encontrar? Entonces, ¿qué es lo que debo buscar?

La playa me ha generado demasiada tensión. Hace varios años, 14 si no falla mi memoria, que no voy. Y si he dejado de ir (a parte de que mis padres empezaron a tomar vacaciones a solas), es por un problema de... de percepción. Considero que uno debe estar corporalmente preparado para ir a un lugar donde la desnudez es requisito de divertimento. Y yo no lo estoy. Incluso, casi asevero que nunca lo estaré. Por eso me he estado debatiendo entre ciertas cosas para el ajuar y otras. Faltan 15 días y yo todavía no tengo lo fundamental: bañador, lentes oscuras y zapatos adecuados... y una cintura envidiable.

Es que esas 3 cosas son el mayor problema. La cintura la saco de la lista, porque sé que no me queda más remedio que conformarme, por hoy, a ella.

-El bañador, porque los que me gustan son demasiado... descubiertos, como para que me sienta cómoda. Y los que son cubiertos, me parecen hórridos, porque dejarán la piel con las marcas de donde no le dio el sol. Obviamente no voy a mencionar los detalles sórdidos, como que lo que más me aterra de estas prendas, en cualquiera de sus modalidades, es que dejen tan al desnudo mi imperfecto cuerpecito.
-Las lentes oscuras, porque entramos en el otro punto: no veo bien. Y si no veo bien, qué caso tiene que use unas lentes que no me van a servir para ver. He estado pensando si voy a llevar mis lentes de diario o no. Ya estoy cansada de usarlas y sé que las de contacto, para el mar, no son opción. Entonces, si uso las lentes de diario, no me puedo poner encima las oscuras... y ahorita no quiero gastar demasiado en comprar y graduar las oscuras.
-Los zapatos adecuados, porque implica que son abiertos, que se ven los pies casi en su totalidad. Es algo de mí que no soporto. En verdad me esmero mucho en que mis pies siempre estén cuidados, humectados, con las uñas de lindos colores, pero ni aún así me gusta contemplar la posibilidad de que alguien los observe. Dice mi hermana que ella no le ve el caso a que invierta tanto en algo de mí que nunca dejo ver. Pero no importa, yo los veo... arreglados, presentables, pulcros... pero no puedo resistir el escrutinio ajeno. A lo más que llego es a usar los zapatos del tipo Peeptoe (que me encantan), porque sólo dejan ver la puntita de color de mis uñas. Eso es todo. Dejar ver un poco de piel y de color.

Todo lo demás del ajuar está listo: vestiditos para desayunar y para cenar, para salir en la noche y ropa cómoda para el resto del día; cremas humectantes, bloqueadores de sol, lociones para después de tomar el sol; libro (s), música y actitud. Todo menos la cintura, el odioso bañador, las lentes y los zapatos.

Y... sobre lo que busco allá... pues dejaremos que el inexorable destino me sorprenda. Digamos que no voy a buscar, pero si me topo de frente con lo que quisiera encontrar, sólo le voy a sonreír y le ignoraré unos minutos, le ignoraré lo suficiente como para que empiece a buscarme a mí.

Ansiaba encontrar un poco de diversión, pero bien la cambio por 5 minutos de tranquilidad. Sólo 5 diminutos instantes. ¡Cómo deseo que la tranquilidad me acose y me persiga hasta el cansancio!

septiembre 03, 2008

Los aromas contrariados

Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados.

Gabriel García Márquez
Una vez vi en la televisión un reportaje sobre la memoria olfativa. Creo que no tendría más de 10 años cuando lo vi y puedo recordar claramente el ejemplo que dijeron:

"Si vemos una hermosa mujer en un centro comercial, que usa un perfume de gardenias, cada vez que percibamos este aroma, no tendremos más remedio que asociarlo con la belleza femenina y recordar a la hermosa dama que pasaba bajo las escaleras, con su pulcro y lacio cabello".

Desde ese entonces, trato de fijarme mucho en los olores. Pero leyendo la frase de García Márquez, recordé algo en particular que me pasa con el olor de los abrigos de piel. Hubo un invierno, que por cierto ha sido el más frío que he vivido, donde todos los amores y no amores, tenían por destino ser lo contrario a lo que yo deseaba que fueran. Y ese invierno, invariablemente olía a abrigo de piel.

Así es como cada vez que me acerco a esa cajita que está sobre el chiffonnier, y la abro, gracias al aroma a piel que despide de su interior, no tengo más remedio que recordar que cuando llegue el invierno, los amores serán contrariados, como siempre.

Hay ciertos aromas que me obsesionan, por ejemplo, el de las sábanas limpias. No hay olor más maravilloso antes de dormir, que el de las sábanas recién puestas y planchadas. Eso me encanta.
Huelga decir que uno de mis aromas favoritos es el del café en la mañana y el de las hierbas de olor, cuando sube el calor de la cocina en la tarde. Eso me recuerda que estoy bien y que mi entorno sigue girando como debe.

De las noches de invierno, me gusta notar cómo logro que se mezcle la canela con el chocolate amargo y la nata, junto con el ahumado olor de la chimenea. Ese es el aroma de un logro pequeño, de una receta secreta que aún no estoy dispuesta a compartir con alguien. Incluso, cuando va subiendo el calor, me sonrojo no por el fuego, sino por la evidencia de que tengo un preciado secreto que sólo es mío.

Y ahora, que termina el verano, me complazco bastante con ese fresco aroma de la hierba y las flores silvestres bañadas en tanta lluvia, que huele como a fresas y zarzamoras recién lavadas. Eso me recuerda un poco la infancia, cuando salíamos de campamento mi hermana y yo. Tan cierto y pegado que es esto en nuestras vidas, que el lunes que salimos muy temprano me dijo: huele a... huele a... campamento. Y así era. Por unos minutos, fuimos niñas otra vez.

Hace como cinco años, un viejo amigo que tenía mucho tiempo sin ver, al abrazarnos, me dijo: hueles tan a ti... a pesar de cambiar de perfume, ese olor es muy tú. Sé que mi amigo recordaba ese aroma por un suceso en particular, no por el día a día, así que no me puedo fiar de su opinión.

Así es como no puedo evitar hacerme la pregunta: ¿Cuál será mi aroma? ¿Qué le haré recordar a los demás? ¿A caso habrá algún olor que haga que los demás piensen en mí?

agosto 11, 2008

Miedo

No temas ni a la prisión, ni a la pobreza, ni a la muerte. Teme al Miedo.
Giacomo Leopardi

Si hubiera escuchado esta frase hace unos cuantos años, mi historia sería otra. Quizá sería una mujer con menos "potencial" para ser intersante.

http://losminutos.blogspot.com/2008/06/pasado-futuro.html

Sea lo que sea, hay muchas cosas que aprendí con el Señor Miedo. Por ejemplo, que no dura para siempre, ni lo suficiente como para que uno aprenda a disfrutarlo.

julio 29, 2008

Toda la intención


Tengo toda la intención de escribir sobre un tema en particular que me viene rondando desde hace un mes atrás, pero el día de hoy me duele mucho la cabeza.

Desde hace varios meses, pero hoy particularmente dado mi estado, he querido encontrar ese fragmento de Charles Dickens donde dice que un dolor de cabeza, una mala comida, un dolor de estómago, nos provocan pensamientos, sentimientos y cambios de humor, que no se los atribuimos a nuestro estado de salud, sino a nuestra inteligencia o carácter.

Hoy quiero pensar que si siento toda esta pesadez, es por el dolor de cabeza.

Si alguien encuentra ese texto, agradeceré que me envíe la referencia.

junio 20, 2008

Pasado-Futuro

Las mujeres con pasado y los hombres con futuro son las personas más interesantes.

Chavela Vargas

Bien me doy cuenta de que no soy una mujer con pasado, quizá por eso, de vez en cuando, me invento uno para parecer más interesante. Y probablemente me lo invento para caballeros que se la han pasado inventando un futuro prometedor y que conmigo lo llaman "planes". Yo al pasado retocado, le llamo "anécdota".

¡Lo que uno anda haciendo para parecer interesante!

junio 19, 2008

La inmortalidad

Ahora que estoy de vuelta en la escuela, creo que estoy aprendiendo a escuchar mejor a mis maestros. Y sinceramente no me empecino en aprender a detalle todo lo que tratan de enseñarme. Pero sí procuro, atentamente, descubrir las personas que son. Creo que si alguien llega a sentir esa pasión por las letras, por la literatura, por la gramática y la hermosura de la palabra, debe tener un detalle en su vida que me de una clave de la felicidad.

Una de ellos que ha logrado generar en mí cierta envidia por sus conocimientos y sobre todo por su sencillez.

Dice con orgullo: De mis "autores consentidos" es Tagore.

Y nada más es cuestión de decir este pequeño apellido, para desatar en ella una oleada de recuerdos y sentimientos. Y así, cuando menos se da cuenta, ya está recitándonos parte de sus escritos. Siempre hemos de llegar a casi bordear el Ganges cuando ella se emociona.

Pues ayer leí una frase de Tagore, que me parece muy... sensible:

Breve es el placer, como una gota de rocío, y mientras ríe, se muere. La pena, en cambio, es larga y permanente.
No pude más que pensar lo cierto de esto. Creo que el hombre está en la búsqueda de la inmortalidad, a cualquier costo. Uno de ellos, el más alto, es la felicidad. Se sabe que teniendo una pena profunda, larga, (justificada o no), un semblante punto menos que marchito, es más fácil ser eterno.

Yo agregaría una línea más a la frase de Tagore:

Simplemente, la risa se va con el viento y se pierde. En cambio, las lágrimas caen en la tierra y germinan dolor en su espacio, multiplicándose al ser regadas por el implacable recuerdo.


En fin, no se por qué llegamos a estas meditaciones tan temprano.

Sólo voy a decir algo más: este día no quiero inmortalizarlo. Prefiero que se pierda con el viento.

mayo 19, 2008

El día en que la gastritis se acabó y yo desperté de un mal sueño



Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que se han casado.

Groucho Marx


Muchas veces me he cuestionado (como todos los mortales), si en alguna ocasión el amor habrá tocado mi puerta... y peor aún, me he cuestionado si en algún momento lo hará. No dudo que yo haya jugado con él a eso de tocar el timbre y luego salir corriendo. Quizá él ha estado jugando conmigo a lo mismo y no me doy cuenta. Por eso ya no me cree, ni yo le creo.

Digo, este no es tema que me aflija ni que forme parte del coctel diario de vanas meditaciones. Sin embargo, lo que logra incomodarme bastante es la incertidumbre sensorial. Entiéndase por incertidumbre sensorial, que no sé si pueda reconocer lo que "se debe percibir", cuando uno "debe de amar".

Pero independientemente de eso, hace algunos años mi lógica, mi corazón y mis hormonas me hablaban a los gritos, ordenándome que debía amar y así lo hice. Y esto lo he recordado porque durante 3,5 años me levantaba cada mañana con un intenso dolor en el vientre. Me recetaron muchos remedios y consejos que al fin y al cabo, yo supuse que habían surtido su efecto. Y una mañana del mes de mayo me desperté y no sentí nada.

Hace casi 7 años que no siento nada y sigo comiendo lo mismo de siempre.

abril 01, 2008

La Poesía


Leyendo una de las novelas de la serie Novelas Ejemplares de Cervantes, me encontré este texto que me pareció muy acertado:

Hase de usar de la poesía como de una joya preciosísima, cuyo dueño no la trae cada día, ni la muestra a todas gentes, ni a cada paso, sino cuanto convenga y sea razón que la muestre. La poesía es una bellísima doncella, casta, honesta, discreta, aguda, retirada, y que se contiene en los límites de la discreción más alta. Es amiga de la soledad, las fuentes la entretienen, los prados la consuelan, los árboles la desenojan, las flores la alegran, y, finalmente, deleita y enseña a cuantos con ella comunican.
Miguel de Cervantes Saavedra
Novelas Ejemplares
La Gitanilla

enero 20, 2008

Comprendo lo que me dijo mi abuela

"Yo puedo hacer con mi cuerpo lo que quiera. ¡Déjenme vivir!"

Creo que de vez en cuando comprendo las frustraciones gastronómicas de una diabética. Quizá será porque la dieta nos sensibiliza a todas las mujeres, sin importar la edad.




noviembre 26, 2007

La retrospectiva de la felicidad

"Conocer las cosas que lo hacen a uno desgraciado, ya es una especie de felicidad"
François de la Rochefoucauld

noviembre 07, 2007

La hora nacional

Escuché la siguiente frase en la hora nacional:

"Estamos viviendo un fenómenos social de nuestra sociedad actual contemporánea"

Realmente me dejó atónita.

septiembre 22, 2007

El champagne y el amor


"El champagne y el amor son veleidosos: uno llega a pensar que nunca se acabarán, y cualquier día se agotan al unísono".


Xavier Velasco

agosto 13, 2007

Una frase simpática

Dijo un día Michel Eyquem de Montaigne (pensador y escritor francés del Renacimiento, creador del género literario conocido como ensayo).

"Nadie está libre de decir estupideces, lo malo es decirlas con énfasis".
Por eso a veces me abstengo de parecer enfática.


junio 27, 2007

¡PRB!

Bajo los influjos de una copa de más de vino tinto, una noche perfecta para estar afuera y disfrutar con los verdaderos amigos de los minutos, del fresco, del queso y del embriagante y puro sabor de un tempranillo, necesito decirte algo:

"Te quiero porque te quiero Cariño, y me voy a morir queriéndote".

Gracias por hacer de mi apacible cumpleaños un momento como cada uno de los que pasamos juntos, hablando de todo y de nada; recostados en la hierba fresca, viendo las estrellas y rogando porque la noche sea eterna y no nos agobien las obligaciones del día siguiente.

Te quiero y me siento muy feliz de haber compartido un cumpleaños diferente contigo; un amigo tan dulce y hermoso conmigo. Gracias por hacerme sentir feliz.

junio 17, 2007

Silencio

"Hay personas silenciosas que son mucho más interesantes que los mejores oradores". Benjamín Disraeli