junio 06, 2007

No hay nada como levantarse a media noche a comer algo


Toda la vida he batallado con mi peso. No soy precisamente gorda, pero aquello de tener figura de espárrago no se me da. Mi cuerpo es... digámoslo así... tiende a formar pronunciadas redondeces que, si uno no se cuida o si se fija demasiado, pueden convertirse en las mal llamadas "llantitas". Pero esto no me asusta. Estoy aprendiendo a enfrentarlo con valor. Por eso me levanto para ir al gimnasio a las 5:30 de la mañana.

Sin embargo, esto no es lo que quiero decir. Lo que quiero contar es el placer de levantarse pasada la media noche, bajar a la cocina en albornoz, abrir el refrigerador y preparar un sandwich maravilloso, a dos niveles. Ya puedo imaginarme la escena: sacar todo sigilosamente (no sea que alguien nos escuche y quiera que se le prepare algo más elaborado); untar las tapas con deliciosos aderezos y poner un puntito de mostaza; rebanar tres tipos diferentes de carnes frías y ponerlos en delicadas tiras sobre el pan; trocear la lechuga, una rebanadita de tomate, pimiento morrón, queeeeso, pepinillos; aderezar con aceite de oliva, un toquecito de vinagreta, sal, pimienta; cerrar el sandwich; partirlo en dos; y dar la gran mordida. Después de todo esto y dejar inmaculada la cocina (hay que eliminar la evidencia) se me va el sueño. Así que lo que viene es bajar y poner aquellas películas que nunca tienes tiempo de ver y con ellas quedarte dormida.

En la mañana, vuelta a empezar. Sonará la alarma del celular a las 5:30, indicando que el gimnasio no perdona ni la desvelada, ni la malpasada alimenticia. Pero bien lo vale. Ese sandwich furtivo de la madrugada me hace sentir y saborear las carnales debilidades.

2 comentarios:

PRB dijo...

Has despertado en mí la inquietud culinaria. En que momento cubrir una necesidad fisiología se convirtió en un arte elaborada y satisfactoria. Si actualmente todos en el mundo botan por las nuevas 7 maravillas globales por que no hacemos una organización que ponga a botar a la gente para escoger las 7 nuevas bellas artes y tener entre ellas a la de cocinar.

:) dijo...

¡Me puede encantar la idea! ¿Por qué no inicias tú un blog para pedir las votaciones por las nuevas 7 bellas artes?
Me alegra haberte despertado la inquietud culinaria. Tú bien sabes que disfruto enormemente cuando vienes a estar conmigo y fingimos saber algo de cocina, comemos, platicamos... y así se nos va la noche entera, o la mañana, o la tarde, o lo que sea. Yo creo que te quiero porque disfrutas algo así conmigo.